martes 29 de noviembre de 2011

La biblioteca

No sé como empezó, pero si lo que causó. Aquel impío edificio perdido, alejado de la mano de cualquier Dios que conozcas. Una biblioteca.

No aparece en ningún mapa y no puedes llegar a ella de maneras normales. Dicen que puedes llegar a através de un sueño (o pesadilla), si lo deseas con todas tus fuerzas. Otros dicen que tienes que encontrar al bibliotecario, que no es humano, y pedirle una cita. Algunos dicen que está doblando a la esquina de esa calle que tanto conoces, pero primero tienes que llevar un gato negro recién muerto en tus ropas. Hay muchas historias de como llegar, pero todas (las que se han sabido) acaban con lo mismo, muerte, locura, terrores indescriptibles, sangre y sacrificios.

"¿Cuanto tengo que pagar por sacar los libros?"
"Es gratis"

Y luego una sonrisa enorme de dientes rgulares y perfectos se ensanchó en la boca del bibliotecario, un viejo de apriencia normal, barba espesa y castaña.
Sabes que no es así, sabes que hay un precio y que nada es gratis en esta dimensión ni en ninguna, aún así te llevas todos los libros que desees, o los que puedas cargar.
Curiosamente en la biblioteca hay muchas revistas, librillos pequeños que contienen solo ilustraciones, como diciendo, "Llevame, soy ligero y contengo mucha información". Lo cual, es bastante cierto.
Oh, y cuantas revistas me llevé, cuantas ilustraciones, datos, cuantas maravillas ocultas y profanas encajaron en mi cabeza en segundos, no podía dejar de llevarme todas y cada una de esas joyas de información. Sabría el futuro, el pasado, el presente. Todo lo que anhelé saber lo descubrí al cabo de dos minutos de pasearme por aquellos estantes prohibidos.

"Ecleria" rezaba una revista en cuya portada unos caballeros con armadura dorada posaban de formas dinámicas. Me llevé unas diez o más. "Los Dioses exteriores" un libro gris, impecable, alto y ligero, mostraba todas las falsas conexiónes de todos los Dioses de la Tierra, una portada bordada en rojo de lo que parecía ser Bafometh adornaba la cubierta. "Noches eternas", un tomo enorme, ancho y basto, muchas ilustraciones y una portada preciosa de una noche estrellada. "Revelrás los misterios de los sueños", decía en la portada. Y un libro jamás miente.

Esos creo que son los que vale la pena recordar, el resto se haya más allá de mi memoria, quizá por una buena razón.

¿Será que son más fáciles de digerir las imágenes que las letras?, ¿o es que nuestras mentes no podrían leer tales palabras para poder armarnos en la cabeza una imagen perfecta de las verdades cosmicas?, quizá solo sea para que todos y cada uno de los humanos de la Tierra se sientan atraídos a esta trampa gigantesca, incluso los analfabetos.

Luego de preguntar el precio, saber que era una mentira y regodearme de mis hallazgos, salí veloz, me esperaba una noche llena de lectura y descubrimientos maravillosos.
Pero me seguían un par de hombres, "Gratis, ya veo por qué". Imaginé que aquellos tipos eran matones que tomarían mis preciosos libros y revistas para luego dejarme sin nada.
Apreté el paso, y me encontré con mi hermana mayor. "¿Que haces aquí?" le grité confundido y preocupado. Extrañada, me respondío sencillamente "Paso por aquí todos los días". Imposible, relamente imposible.
Los extraños parecieron dejar de seguirme al verme acompañado. Curioso.

Luego mi mente es un vacio, más bien, un blanco. Un blanco deslumbrante de conocimiento, tanto que anulaba todo lo que jamás haya pensando a lo largo de toda la vida, y de todas las vidas que me rodeban. Todo lo que sabía era una mentira, desde un nivel atómico, hasta las verdades de dimensiones universales, eran mentira. Mi cabeza era una explosión de colores, nuevas formulas matemáticas que dejaban obsoletas incluso las de Einstein, conocer el significado de la vida y el deambular de las personas sobre la Tierra, comprender la muerte y las frases que nos susurra al nacer, el impecable destino, los oscuros sueños. El caos tomaba forma y me entregaba los planos de la perfección. Quizá solo deliré durante ese periodo de tiempo, ya no puedo estar seguro, todo perdío y ganó claridad en esos momentos, ya no puedo asegurar nada.

Recuerdo que cuando mi conciencia volvió estaba junto a otro cliente de la biblioteca, y era tan solo un niño, no debía siquiera haber besado a su primera mujer, o mejor dicho, niña.

Yacía junto a mi cama (¿por que estaba en una cama?), ensangrentado, con sus tripas afuera, una enorme cantidad de tripas, más que las que tendría un humano promedio. Estaba al borde de la muerte, pero con una sonrisa en los labios y los ojos ojerosos, brillantes, de conocimiento. Me dijo, "Ya sabes que hacer" y me tendío una flauta de metal, muy sucia. Debo haber accedido a ayudarlo por que él me habría ayudado a mí, o tal vez fue el horrendo espectáculo. No lo pensé dos veces y me coloqué el instrumento en los labios. Su textura casí me hizo vomitar y su suciedad no era normal, aún así, sabía que debía tocar dos notas nada más. Me concentré, soplé, y luego huí. No podía quedarme a ver como las tripas se arremolinaban para volver a entrar en su huesped, una a una, bailando, retorciéndose. Huí.

Corrí hasta que ya no me quedaron energías (si es que aún tenía luego de la noche de lectura, delirios y ver como una montaña de tripas entraba en el cuerpo de un niño) y caí en la cuenta de los libros, la biblioteca, el conocimiento, el precio. Debía devolverlos, todos y cada uno. Y volví a hacer un descubrimiento, sería imposible.

Ese era el precio, devolver los libros. Pero en el fondo de mi cabeza algo gritaba enloquecido "LOS HAS PERDIDO" y sabía que tenía razón. No podía recordar nada y ni siquiera sabía donde me hayaba.

Pedí ayuda a mis amigos, que en esos momentos estaban almorzando cerca de los muelles. Accedieron inmediatamente sabiendo el peligro que corría (¿o acaso también eran clientes de la biblioteca y volvían a por sus libros?).
Corrimos como unos posesos, buscando en todos los rincones posibles de nuestras casas, lugares de descanso, cada uno de los volumenes que debía devolver, pero todo fue en vano.
La caja de "Ecleria" (¿era una caja entera?) tenía volumenes de otras revistas comunes y corrientes y la de los libros también.

La pila era impresionante, pero habían más tomos comunes y corrientes que los que había pedido a la biblioteca. ¿Acaso mis amigos creían que podrían engañar a un sujeto que llevaba milenios atendiendo un lugar como aquel?, ¿o es que sentían compasión por lo que sabían que me habría de suceder e intentaban ayudarme lo mejor que podían?, no lo sé, realmente no lo sé.

Ahora, ¿como encontraba al bibliotecario? La respuesta saltó en mi cabeza, solo debía llamarlo, pedirselo, y estaría ahí.
Pose mi mano sobre la barra de un local y lo llamé. Apareció la barba castaña y la sonrisa de autosuficiencia tras unas cortinas, venía encapuchado (y ahora que me doy cuenta, jamás vi sus ojos).

Le pasé la caja, e impediatamente brilló en sus manos, convirtiendo los volumenes que no debían ir ahi en un montón de hojas blancas. Le pasé la pila de libros y sucedió lo mismo. Y luego, un silencio. Un silencio muy marcado, y su sonrisa seguía ahí. Sentí como me miraba y me decía sin hablar ni mover un músculo de su cara. "Faltan libros, señor".

Giré, preguntando a mis amigos, buscando ayuda. Y no vi esperanza en sus rostros. Otros evitaban mirarme, llenos de culpa. De todas formas era mi error, nunca podría culparlos por aquello, y les dije que corrieran, que se fueran lo más lejos posible. Ni siquiera había terminado la frase, cuando ya no quedaba ni rastro de ellos.

Me volví para enfrentar la deuda de la biblioteca. Y una explosión blanquecina nació de mis pies.

Y seguí ahí.

De pie.

No había sucedido nada, o al menos así lo parecía.

Cuando una de mis amigas, Lizeth, se devolvió preocupada y me llamó por mi nombre. Corrí, a reunirme en una mesa, donde el biblotecario me llamaba, junto a él habían otros tres sujetos, dos hombres y una mujer, y todos reían.

Lizeth no vió nada en el rincón donde su voz había hecho eco. Y en la mesa de la esquina del local, tampoco había nada digno de mención.

Sus pasos sonaron vacuos y cansados al devolverse a su hogar.

jueves 11 de agosto de 2011

Aquello

La peor respuesta es la que incluye ninguna respuesta en ella.
P.L.

Me sentía muy a gusto el día de hoy, mi traje recién había sido lavado en la tintorería y su textura era más deliciosa que nunca, los muebles victorianos relucían tenuemente con su madera barnizada y la chimenea ardía a gusto entregando un bondadoso calor, estabamos sentados en sendas sillas de recia madera de roble recubiertas de terciopelo, apuntando hacia la chimenea. Era un día nublado, de esos que tanto me gustan, no hace demasiado calor, ni demasiado frío, pero sobretodo son las nubes y su gris encanto que generan graciosas formas, o cuando se arremolinan en continuados valles grises cuando está a punto de ponerse a llover. Adoro ese momento de estática antes que se libere el liquido de la vida sobre la tierra, calido, vibrante, se siente en la piel y los cabellos, un momento encantador. Me encontraba junta a un muy querido amigo, disfrutabamos una amena conversación entre hombres: deporte, caza, mujeres, negocios. Los temas se acabaron, conversamos por horas, las luces que proyectaba la chimenea danzaban en muchos sentidos, y el día comenzaba a apagarse. Pronto nos encontramos sencillamente sentados disfrutando la compañia el uno de él otro. Cuando, tan inesperadamente como siempre ha ocurrido durante toda mi vida, la voz habló, amena, divertida, repentina.

- ¿Ha sido un encantador día, no es cierto, Charles?
- Oh, si que lo ha sido

Claro que no contesté en voz alta, tal vez ni siquiera abrí los labios, sencillamente lo pensé, o tal vez lo sentí. Estaba acostumbrado a aquella voz, melodiosa, segura, pero que escondía otras intenciones, siempre tenía otras intenciones, siempre. Cada vez que aparecía, hacía aquello. Me estaba empezando a acostumbrar a aquello.

- ¿Sabes lo que haré ahora, no Charles? -se divertía, y como se divertía.
- Lo llevas haciendo toda mi vida, adelante - suspiré resignado.

Hubo un cambio en el ambiente que solo yo pude percibir. O tal vez... quizá mi querido amigo, Stanford, o solo Stan, también lo percibió. Honestamente lo dudo, solo puso la cara que todos ponen cuando sucede aquello y yo con una esperanza futil, que pese a mis 35 años aún no decae, intento engañarme pensando que se ha dado cuenta, que puede ver lo que yo veo y sentir lo que siento.

- ¡Charles!, ¿como hiciste eso? - exclamó sorprendido

Aún no entiendo por que es justo eso, lo que todos preguntan la primera vez que sucede aquello. Siempre la misma pregunta, cuanta orignialidad. ¿Entenderían si se los explicara?, ¿o solo quieren satisfacer su morbosa curiosidad para ir con el chisme y tener algo interesante que contar? Prefiero no explicarlo, me tomarían por un loco. Así que he aprendido a dejar caer una frase por acá y otra frase por allá y la gente rellena los agujeros, es casi magia dirían muchos. Yo que llevo viviendo toda la vida así, sé que solo es falta de curiosidad, el actual cáncer de este mundo.

- ¿Como hice qué? - pregunté, en parte realmente sorprendido por que nunca he sabido como pasa, y en parte por que es lo que quiere escuchar, lo que sabe que escuchará.

- ¡La silla, tu cuerpo!, ¿estoy alucinando acaso?
- Deberías ir a ver al Sr.Landry y que te examine la vista - bromeé con una sincera sonrisa
- ¿Ah?... pero te acabas de mover, toda la silla... ¿o acaso fui yo?, ¿estaré teniendo lagunas mentales?, tal vez me moví y moví mi silla y ahora no lo recuerdo.

¿Como es que la gente imagina lo peor de un segundo a otro?, simplemente no lo viste Stan, simplemente es inexplicable, deja de intentar verlo, no lo harás.

- Stan, llevamos horas sentados en la misma posición - dije con un tono de "como-no-te-das-cuenta", y evidentemente era mentira, únicamente yo podía sentir aquello, el como me movía, luego de que la voz hiciera su acto de presencia, siempre pasaba.

Me desplazaba através de las sombras alejandome de todo ser viviente. Podía ser incluso una delgada línea generada por una reja, pero me movía sobre ella de todas maneras, era como levitar, solo que mis pies no se despegaban ni un milímetro del piso. Ni mis pies, ni la fornida silla de roble, ni la alfombra debajo. Se desplazaba todo. Silenciosa, estática e inexplicablemente. Un día sucedió aquello cuando un alegre perro en plena calle se me acercó meneando graciosamente su cola. Había un muro que proyectaba una sombra a lo largo de toda la calle. Apareció la voz y pronto me vi haciendo un acto de hechicería deslizandome cada vez más lejos del perro. Ni siquiera las hojas secas de los arboles en el piso crujían, o se rompían mientras pasaba. El perro juguetón me persigió encantado. Debo decir que ha sido una de las peores experiencias de mi vida.

- ¿Estas bien Stan? - pregunté preocupado, vi que se ponía pálido de incredulidad, y se tomaba las sienes poniendo una mirada terrible ante la idea de tener principios de Alzheimer a tan temprana edad.
- Si... s-si.

Claro que no lo estaba, la gente que iva paseando aquell "día del perro" puso la misma cara, morían de incredulidad y no solo no se acercaban a preguntarme (de todas formas sé que no podían), sino que hacían los actos mas inverosímiles ante algo que según ellos no debería suceder. Hubo un par que hecharon a correr desquiciadamente en direccion contraria, casi siendo atropellados. Otro se tiro al piso de espaldas, santiguandose repetidas veces mientras se incrustaba un crucifijo en la frente. Una dama se desmayó, mientras la otra que la acompañaba pidió un taxi y se fue Dios sabe donde. En serio, la gente me sorprende. Pero en parte lo peor fue el perro.

Continuó, y continuó persiguiendome, le fascinaba verme desplazarme maravillosa y tétricamente por las sombras del piso que proyectaba la pared, deslizandome como en aquellas peliculas de miedo baratas, o como en las pesadillas. Hasta que en un momento dado, ni el mismo perro se dió cuenta que cruzaba la calle, yo estaba a salvo, en los autos había gente, y me proyectarían de la misma forma que el perro alejandome de ellos. Pero el giro que dio la situación fue el siguiente: llegue al final de la sombra proyectada por la pared, el perro dio un salto, me proyecté por la esquina a la derecha producto del salto del perro, como si me repeliera un gigntesco imán de personas del tamaño de mi cuerpo. El pobre perro pasó de largo y un veloz auto le golpeó el hocico. Aún escucho el CRACK producido por su cuello siendo torcido a veces por las noches. La voz dio una enorme carcajada y se apagó. No quiero imaginar que hubiera pasado, si en vez de un alegre perro, fuese un alegre niño el que me siguió ese día.

De pronto Stan se paró de un salto, (¿No me digas que me perseguirás tu también?) dio un par de pasos hacia mí, y toda la silla, conmigo incluído retrocedieron unos pasos através de las sombras proyectadas por la chimenea. Si esto seguía así podría ser impulsado hacia la chimenea, u oir un nuevo CRACK más humano esta vez si Stan decidía lanzarse por la ventana, no me hubiese extrañado.

Vi como sus ojos se abrían y se frenaba en seco. Yo sabía que no podría acercarme, y quería advertirle, tenía que advertirle, era mi querido amigo Stan. No podía quedarme indiferente ante la idea.

- Stan, ¿por que pones esa cara? - dije con el tono más asustado que tenía - Sientate, hombre, relájate y no pongas ese rostro, no tienes Alzheimer ni mucho menos - le dije en un tono cortante, aún teñido de miedo y queriendo decir que se dejara de jugarretas.

- E-está bien, n-no sé que me habrá pasado, de pronto sentí que perdía un poco el juicio, jeje

Stan se volvió a sentar, y mi silla no se volvió a desplazar. Claro que estaba perdiendo el juicio, se le veía en su expresión. Aunque siempre me he preguntado por que sucede tan depronto. Es como si todas las personas del planeta estuvieran sumergidas en un estado de colapso inminente, como si sus vidas estuviesen sujetadas por un fino hilo y buscaran cualquier escusa para cortarlo o tirar de él hasta la muerte.

Pasaron unos incómodos minutos, ya estaba casi completamente oscuro afuera, no hay que mencionar que evito salir a estas horas por motivos ya evidentes. Stan se paro, tomó su sombrero y su abrigo, no se detuvo a estrecharme la mano, ni a mirarme, no lo culpé.

Desde el umbral de la puerta volvió su rostro, un poco más compuesto pero con el dejo de locura, o pre-locura listo a ser desencadenado está vez quizá por un gato que dobla la esquina.

-Nos vemos Charles - se despidió con una leve inclinación
-Nos veremos Stan - respondí levantandome de la silla y respondiendo a la inclinación muy alegremetne, en verdad lo estaba.

Pero luego de aquello no nos vimos mucho con Stan que digamos. Nunca más de hecho.

viernes 8 de julio de 2011

Sera?

Leerme es tan... raro.

Estaba lleno de buenas intenciones, de amor por la vida y cosas así, cosas coloridas y animadas, con una chispa, con un candor.

Cosas que no veo ahora, cosas que se han ido desapareciendo, desvaneciendo, he ido creciendo.

¿Que he ganado a cambio?
¿Razonar, conocimiento, "experiencia"?

En verdad no siento que haya ganado mucho de mi persona a lo largo de los ultimos años, al contrario, me siento más desgastado, con puntos de vista tan diferentes... tan diferentes a ese niño colorido.

¿Seguirá ahí?, tal vez ya lo ahogué, o empecé a ahogarlo hace mucho.

¿Ser yo?
¿Como?, si ahora soy otro.

¿Ser el de ahora?, ¿ya no hay oportunidad para el color?

martes 17 de mayo de 2011

Fenix

Empecé este blog siendo un niño, realmente un niño pequeño. Emocionado por comentarios. Expandiendo y dandome a conocer.

Ahora veo que en las palabras hay más de lo que incluso uno mismo quiere decir. Uno se expone tanto, tantas cosas, tanto del corazón, del alma, de la vida. A veces da miedo, pero más miedo me da quedarme callado y ser ignorado (dentro de los limites claro).

¿Se podrá hacer renacer este blog?
Tengo que desempolvarlo, volver a incentivarme poner imagenes, volver a retomar la vieja vieja historia jamás editada, jamás pulida, jamás olvidada.

Una historia no está muerta hasta que no muere en mi cabeza, y ésta aún late, ha latido siempre de hecho. Incluso un par de dibujos ha engendrado.

Me imagino que la motivación me dejo, no escribo muy bien al parecer. Me gustaría darle más constancia al blog, a los escritos, a tantas cosas, son tantas... tantas. Abruman.

¿Como dejas de lado una, si todas son importantes?
Y claro, solo hablo de cosas, tales como, escritos o dibujos. Creo que habrán personas que no las consideran muy importantes o sino una tamaña pérdida de tiempo.

Aún así, no me preocupa, pero si no divierte al lector, mal, mal.
Creo que quiero divertir al lector, más mi constancia es poca y siento que aca no leen nada, ni nadie, o muy pocos, entonces, tampoco hay motivación.

Soy menos niño que antes, si lo penso durante mucho tiempo, me dará pena.

martes 14 de octubre de 2008

[Capítulo 11] -Rorak y sus ambiciones- -Khayman, Cuerpo Sombrío Blanco-

Una sombra iba saltando de tejado en tejado, era silenciosa y fugaz, no emitía sonido alguno al pisar los techos. La figura era bastante alta y apenas visible en la densa oscuridad de la noche. Con sus veloces saltos parecía aproximarse a una vieja iglesia abandonada. Dio un gran salto desde el último techo hasta la abandonada capilla. La chaqueta de cuero que llevaba ondeó de forma casi romantica. Incorporandose por el esfuerzo, pero sin demostrar cansancio un farol cercano mostró la cara del sujeto. En su rostro se reflejaba una maldad absoluta, sus ojos eran rojos, inyectados de sangre y una socarrona sonrisa adornando sus facciones.

Pero la sombra que proyectaba este cuerpo era distinta. El sujeto era alto y bastante fornido, pero la sombra era casi como la de un niño, de unos 11 años... y esta sombra estaba cabizbaja y totalmente fuera de sí. Sullivan aun no salía del shock que le había causado perder su propio cuerpo.

En esas malignas facciones habitaba ahora Rorak y se dirigía a una vieja iglesia abandonada de la ciudad. Según los muchos relatos del lugar se decía que estaba maldita y quien entrase sería poseído por demonios malignos.

Rorak se tomó todas las molestias del caso para encontrar esta información, recorió bares de mala muerte y se robo uno que otro periódico. Pero había valido la pena el esfuerzo, solo al ver la vieja iglesia pudo sentir el poder malgino que emanaba. Despues de todo tenía los ojos de Sullivan que podían ver las emanaciones malignas de los Cuerpos Sombríos.

Rorak sonrió al ver la derruida iglesia, al parecer había sido quemada hasta los cimientos por furiosas personas alegando maldiciones y eventos extraños dentro de la iglesia. Y Rorak no los culpaba, cualquiera que estuviese mucho tiempo rondando por ahi empezaria a escuchar extrañas voces y gritos desgarradoramente tenebrosos. Era casi ovbio que ese lugar sería destruido.

Entró lentamente, como admirando tal destrucción. De una cosa no habia dudas, en ese lugar se respiraba un aire extraño, ponzoñoso, el olor de la maldad. Casi parecía que las sombras proyectadas por las ruinas susurraran cosas y que te estuvieran mirando.

De pronto las sombras comenzaron a materializarse y a tomar forma...una... dos... cinco... diez!, las sombras se arremolinaban rápidamente y se empezaban a formar figuras corporeas, pero esos no eran humanos.

Curiosamente todas rodearon a Rorak en una actitud hostil. Cada sombra comenzó a materializar en sus extremidades sus armas correspondientes, ballestas, lanzas, cuchillas, puñales, incluso una simple barra larga y cilindrica.

- Hey, hey... calma, ¿esta es manera de recibir a uno de los suyos?, jejeje, no puedo creerlo, han perdido los modales chicos- Rorak se demostraba demasiado confiado de sí mismo y por como hablaba con ellos, les conocía.

De pronto desde el area del altar de la iglesia, donde sutilmente habia una mayor concentración de oscuridad, salió otro de estos Cuerpos oscuros, pero muy distino a los demás.

Era completamente blanco y sin rostro, solo dos partes hundias formando una especie de cuencas en vez de ojos. Se le veía muy corporeo, casi como si tuviera un cuerpo humano, se podian apreciar sus músculos en brazos, piernas y torso. Cabe mencionar que el resto de sus compañeron no eran corporeos, es decir, se podían ver y distinguir, podían atacar y desgarrar la piel, pero no tenían cuerpos, solo eran gran cantidad de materia sombría condensada. Caminaba ligeramente encorvado y con una parsimonia diabólica. Esto sorprendió enormemente a Rorak, quien sabía que la única forma de adquirir un cuerpo era robandolo de un humano.

-¿Eh...?, no es posible... ¡MALDITO! ¿COMO ES QUE TU TIENES CUERPO? - le gritó maldiciendolo furiosamente.

Rorak no lo creía... después de todo el trabajo que le tomó averiguar como tener un cuerpo propio. Arrastrandose entre los lugares mas sucios y desconocidos del reino oscuro, al ver a este sujeto con un cuerpo de tan buena calidad, su orgullo no pudo soportarlo.

-Veráz mi apreziado Rorak... - el acento del Cuerpo sombrio blanco estaba cargado de malicia - no deberiaz eztar tan enojado, dezpues de todo... TU TAMPOCO NOZ REVELAZTE NADA AL REZPECTO DE COMO ZALIR DE EZE HORRIBLE LUGAR! - una boca blanca se abrió en esa cara sin rostro de una forma grotesca gritando enardecidamente contra su compatriota sombrio.

-Luego de que obtuvizte la zecreta informazión de como adquirir un preziozo cuerpo... dezaparecizte, te ezfumazte ¡POR COMPLETO!... algo muy curiozo para una zombra, ¿no crezz?- la voz siseante no dejaba de estar cargada de un odioso rencor. Despues de todo, ¿como podia desaparecer algo que no existía? y que ademas estaba sujeto y sellado a un mundo con reglas muy particulares.

-¡JA! Como si fuera a decirtelo... despues de todo lo que tuve que pasar por ello, no me tomes por estúpido Khayman - Rorak lo miraba desafiante e irritado, aunque también muy en su interior sintió celos por el cuerpo que había logrado obtener Khayman.

-Azi que zabez mi nombre, muy bien Rorak, pero recuerda que yo zé el tuyo también... azí, que mejor te vaz con cuidado, no queremoz un regeo de zangre inútil OTRA VEZ, ¿no?- Khayman tenía el conocimiento necesario para destruir a Rorak, pero sabía lo tenaz que era, y ya que al fin tenía un cuerpo no se iba a arriesgar a una pelea innecesaria.

-Y por favor, ahora zimplemente llamame K' yo te llamare R', en zeñal de amiztad, ¿que me dizez... R'?- A Khayman no le convenía que otros supieran su nombre, y además Rorak era un muy viejo conocido de él (unos 500 años) no habia mucho que perder con eso.

-Grrr... !Esta bien!... malnacido... que nuestra amistad se afiance K'- Luego de haber dicho esto hizo una reverencia, la cual era una seña de gran confianza y displicencia, era casi como hacer una promesa. Khayman le respndió con una encorvada reverencia tambien. Rorak sabía muy bien que Khayman era capaz de todo y además, esto tambien le convenía, los nombres tienen poder y no deseaba otro enemigo innecesario.

-Entonzez, ¿que te ha traido hazta mi humilde morada, R'?- Khayman no tenía idea de lo que pensaba Rorak, nunca lo sabía, para él Rorak era una de las sombras mas perspicaces y astutas que jamas habia conocido, y en 500 años de vagaje por el mundo conoces a muchas sombras. Asi que de cierta manera sentía un macabro respeto hacia el, despues de todo, había podido hacerse de un cuerpo humano, y quien sabe de que clase de humano... Rorak no ataca al azar.

También había demostrado ser un excelente lider en una de las tantas guerras de Arahdia, aún recordaba su fiereza, su crueldad y por sobretodo su gran mente e intelecto.

Todas estas ideas rondaban por la cabeza de Khayman a una velocidad impresionante y no sabía en que iba a acabar todo esto. Pero claro, su semblante no reflejaba ninguna emoción.

-¿Así que no me quieres cerca eh?, je... te debe inquietar que ande por estos lugares, ¿cierto K'?- Rorak le sonrio muy ampliamente, pero por alguna razón no parecía una sonrisa de amigos.

-Veo que no te ezcapan los detallez R', es zierto, me inquieta... pero no me preocupa- Khayman estaba realmente asombrado, ese cuerpo le debía transmitir muy bien las emociones de la gente y con un Cuerpo Sombío como Rorak dentro de él... Khayman no quiso imaginar más.

-Iré al grano K'... despues de todo así ambos ganamos, jeje- Rorak tenía la certeza de que estaba en superioridad y lo iba a demostrar. Aun así estaba rodeado de Cuerpos sombríos en actitud hostil, pero varios ya sólo se encontraban atentos y menos hostiles.

-Verás, este cuerpo posee una gran vista, y... otra habilidades, jeje. Pero sus reflejos no son del todo veloces, y la influencia que puedo ejercer sobre esta carne mortal, tiene sus limites, ¿me sigues?- en esta última pregunta Rorak intentó que sonara lo mas despreciativa posible, casi como hablandole a un perro sucio.

-¿Que ez lo que quierez?- Khayman no se amedrentó ni se dejo llevar por sus juegos, solo le daría lo que quería... pero a cambio de algo.

-Escencia roja, se hablaba mucho de ella en los barrios bajos, donde se realizaban peleas ilegales. He oido que se puede aplicar directamente en los ojos, subiendo descomunalemente la fuerza del sujeto y otorga unos reflejos superhumanos, pero tu debes saber de estas cosas, ¿no pequeño K'?- nuevamente el tono final fue despectivo. Rorak no había acudido a Khayman por simple casualidad, lo único imprevisto de su visita, fue el nuevo cuerpo blanco que casi brillaba en toda esa oscuridad. Por alguna razón ese color... no le gustaba para nada.

-De acuerdo R'... pero a cambio quiero informazión- Khayman no cedería ante nada e irse con las manos vacías no era su estilo. Además para Khayman no había nada mas valioso que la información sea cual sea.

-Trato hecho. Tu y tu gusto por la información, ¿no?. Aún recuerdo en aquella batalla cuando estuviste torturando por más de una semana a uno del bando enemigo solo por saber cual era la edad del lider rival, jajaja, que días, ¿no te parece K'?- Rorak no dejaba de usar una actitud insultante, sobretodo al decir K.

-Zi, eran tiempoz máz zencilloz- Khayman sabía que si perdía el control nada bueno ganaría, pero la garganta de Rorak se veía cada vez mas tentadora, y deseaba atravezarla con sus propias manos. Pero, se asombró al saber que Rorak aún recordaba aquell día y aquel evento, tambíen Khayman recordó que la edad de aquel líder no le fue de gran ventaja estratégica, pero para él, era todo. -Pero ezta vez... tendré algo util. Quiero que me dez el nombre del general de la DEFT- estas últimas palabaras y sisiantes palabras golpearon a Rorak donde difícilmente alguien logra golpearlo, su orgullo.

En la mente de Rorak sucedieron muchas preguntas, todas estas sin afectar por cumpleto su semblante ni sus emociones. -¿Como es que Khayman sabe de la DEFT?, ¿que querrá del general?, ¿no será que acaba de descubrir tras lo que ando buscando?, no... no puede ser, no he revelado nada, ni en mi actitud ni en mis actos... ¿QUE SABE KHAYMAN QUE YO NO?... no debo retroceder ahora, necesito aquella Escencia Roja...-

Solo transcurrieron centécimas de segundo, antes de que Rorak volviera a hablar, por supuesto, no se mostró ningun flaqueo en su mirar. Su actitud era la misma.

-¿Solo eso?, ¡JAJAJA! No has cambiado en todos estos años K', jajaja- Rorak cuido que esta risa fuera lo mas despreciable y despectiva posible, así no habría sospechas... y su plan funcionaría. -Esta bien, es todo tuyo... El nombre del general de la DEFT es Aarón Wakeman y no diré nada más- Rorak no quería dar mas detalles de los que debía.

-Muy bien... Aarón, recordaré eze nombre... ahora aquí tienes, en esta carpeta encontraráz toda la informazción del traficante de Ezencia Roja- Khayman simplemente alzó la mano, y se materializó en ella una sencilla carpeta roja.

-Excelente K'. Quedamos a mano, jeje. Ahora me marcho, tengo algo de prisa- Rorak disfraz{o su poca ansiedad con estas palabras. Khayman no notó nada de esto.

Rorak se acercó a Khayman y tomó la carpeta con cuidado, casi con reverencia, entonces retrocedió unos pasos y le dedicó una reverencia de despedida cargada de ironía. Khayman tambien le hizo una reverencia, sencilla pero se advirtáa en ella una amenaza.

Rorak giró en derredor para ver a los demas Cuerpos Sombríos que aun reondaban por ahí, los pocos que escucharon la conversación eran los más aguerridos, y la gran mayoria vagaba en la distancia obvservando muy disimuladamente. A estos aguerridos Cuerpos Sombríos Rorak les dedicó una malvada sonrisa... que si era una amenaza.

Sullivan que por ahora se encontraba atado a la sombra de Rorak, seguía fuera de sí... pero escuchaba y recordaba sin saberlo...Khayman...Rorak...nombres...poder... DEFT...General Aarón...Escencia roja... fueron estas y otras palabras las que se almacenarón en el subconciente de Sullivan, quien absorto seguía donde fuera que iba a Rorak, en su sombra.

Khayman vio alejarse a Rorak y hasta que ya no sintió mas su presencia, y se sintió seguro, volvió a sus asuntos. Dio media vuelta y se volvió al derruido altar, tomo una pequeña gema que estaba entre los escombros y debajo de una baldosa suelta. Dijo una sola palabra y se materializó una carpeta blanca en sus manos, en la otra mano se materializó un lapiz.

Tomó la carpeta y le escribio en la tapa con letras grandes, cursivas y elegantes "AARÓN WAKEMAN". Luego la abrió, en ella se encontraban varios papeles, un afiche publicitario, y una foto... era la foto de un hombre calvo, de cara muy seria, pero de ojos bondadosos. Y el afiche era una publicidad, publicidad de la DEFT.

-¿Azi que cambiar el mundo?... No ezperez lograr mucho, hermano- Khayman miraba con sus vacias cuencas inexpresivas la foto mientras continuaba escribiendo en las hojas de la carpeta blanca.

continuara...

sábado 9 de agosto de 2008

[Capítulo 10] -Revelaciones-

La sala era completamente normal, blanca, como todo el edificio, una mesa larga y ancha con una docena de sillas, una planta decorativa en la esquina y un pizarrón con un plumón y borrador haciendo juego.

Aracelis fue al frente del salón junto a la pizarra, tomó el plumón y comenzó a escribir. En el tiempo que Aracelis escribía Jake y Galatea tomaron aciento en el final de la mesa.

Al concluisr Aracelis dio media vuelta y obvservó detenidamente a Jake y a Galatea.

-Jake Carson?... Galatea Von-Jeniz?...- dijo Aracelis con tono de profesora de kindergarden

Hubo un silencio que demostraba el poco interés de los alumnos Jake y Galatea en corresponder al juego de la Profesora Aracelis.

-Se supone que tienen que decir "presente"- dijo Aracelis con un tono implorador y una mirada rogadora

Con todo el interés que tenía alguien cono Jake en un momento como ese respondió

-Está bien... presente- dijo mascullando Jake
-Oh!, no sabía eso, perdon... presente!- Galatea espondió muy alegre

-Jeje, gracias. Esta bien, comencemos. Primero te informaré de la situación actual y como partió todo esto de la DEFT, ¿estas de acuerdo Jake?- dijo Aracelis

-Ehh... claro, me gustaría saber eso- dijo Jake

-Esta bien, preparate, es una historia algo larga y aburrida- dijo Aracelis

Quiza para ella que debía estudiarla y memorizarla para los exámenes, ademas ya la había oido un millon de veces, pero para Jake era todo un mundo nuevo y quería saber todo de él.

-Bueno, tu Jake naciste en el 2029, y yo nací en el 2031, la DEFT nació más menos en el 2035, por que digo mas o menos, pues la DEFT no es conocida a nivel público, tiene una gran fachada como subdivisión del ejército militar nacional, supuestamente la DEFT esta encargada del desarrollo tecnológico de avanzada, ya sea o en armamento, o en tecnologías de comunicacion y cosas por el estilo, claro que no deja de ser cierto, le hemos ayudado a esos militares en más de alguna arma nueva. Pero el verdadero fin de la DEFT es indagar en el ambiente espiritual y proteger al mundo, cambiarlo...- Aracelis explicaba como una profesional del asunto y bueno... lo es, aunque no lo demuestra

-¿Entonces, son como una secta o un culto religioso?, por que yo vi un montón de científicos y muchos, muchos militares- comentó Jake

-No, claro que no- respondió tranquila Aracelis

-Vaya- pensó Jake -Ha cambiado, ese tipo de comentario la hubiera sacado de sus casillas- se dijo para sí Jake.

Jake recordaba a Aracelis muy alegre y con una energía innagotable, una personalidad explosiva y una mente ingeniosa, aunque dentro de ella estaba un espíritu que se tornaba serio y maduro en situaciones de importancia. Jake casi se había olvidado de su amiga, y de su muy antigua promesa, entrar juntos a la DEFT...

-Un momento Aracelis, dijiste que la DEFT comenzó en el 2035, pero tu tenías 4 años entonces, ¿como a esa edad soñabas con entrar a algo que aún estaba surgiendo, y mas aún, en algo que no se le daba a conocer al público?- la mente de Jake trabajaba rápido, algo más rápido que de costumbre.

Galatea obvservaba todo muy pacientemente y no perdía ningun detalle de lo oido, lo visto, o lo sentido. Una de las habilidades de las Almas de Luz eran su gran memoria, que no perdía detalles y una sensibiliad a las emociones muy fuerte. Claro que ella dominaba a la perfección sus habilidades.

-Veo que pusiste atención Jake, verás... - Aracelis lucía casi impresionada - ... aún recuerdo la publicidad que me hizo perseguir este sueño, mucha gente sufriendo y unos agentes salvando a estas personas, al final un eslogan que decia algo como, "...¿quieres salvar al mundo?, ¿quieres hacer de este lugar... un mejor lugar?, ¿quieres cambiar el mundo?, pues enlistate en la DEFT..." algo parecido, pues me quedó la idea en la mente de "cambiar el mundo" y tu sabes que cuando una idea se me mete en la cabeza, no hay nadie que me la saque, je.

Jake quedó bastante impresionado con el poder que podía tener un buen publicista.

-Continua Aracelis...por favor- dijo Jake

-Esta bien, pero ¿sabes?, hilaré las dos historias- continuó Aracelis -Yo crecí con esta idea, de enlistarme en algo militar. Entrené día tras día y luego sin darme cuenta, ya había ingresado y había hecho realidad mis sueños, me destaqué en todas las areas habidas y por haber dentro de la "DEFT". Obtuve el rango mas alto.. Agente clase Doble S, luego fui sometida a una gran prueba... y me mostraron la verdadera DEFT... supe, que este era el lugar donde debía estar, este era mi destino...- Aracelis estaba un poco emocionada al respecto, le brillaban los ojos de emoción.

-¿Es decir que la fachada les servía para seleccionar a los más aptos y luego mostrarles todo esto?- preguntó inquisitivo Jake

-En resumidas cuentas, si, mas o menos- contestó Aracelis

Jake ya comenzaba a armar el puzzle mas o menos.

- Tu te fuiste cuando tenías 2 años y yo 4... - continuó Aracelis - .. y no supe mucho mas de ti...
Aracelis se entristeció mucho por dentro y no pudo evitar manifestarlo, su cara estaba muy triste.

- Aris... - comenzó a decir Jake - no supe por que... hasta que te volví a ver, no podía recordarte, ni a ti ni a la promesa que te había hecho, ni siquiera el hecho que viví por estos alrededores.. lo unico que puede haber ocurrido es que reprimí esos recuerdos... debió haber sido muy trsite para mi... pero no lo recuerdo, perdoname... - Jake lucía arrepentido desde el fondo de su corazón y no queria ver triste a su amiga.

- ¿En serio Jake?... no... no lo sabía - una lagrima aparecio en el rostro de Aracelis que rapidamente limpio con su manga

-Entonces sigamos con la lección, jejeje- Aracelis estaba muy animada, al parecer todo el pasado habia quedado olvidado de un dos por tres, Aracelis era una persona muy simple y cariñosa.

-Esta bien - la amplia sonrisa de Jake y Aracelis dieron a entenderse que no habia rencores ni mas penas en sus corazones, podian continuar.

-Bueno, me gradue de Agente Doble S a mis tempranos 19 años, tu tendrias 17... la DEFT llevaba con vida 11 años de los cuales un poco mas de la mitad fueron solo destinados a la fachada militar, no es fácil encubir tantas cosas, ¿sabes?- tantas fechas enredaban un poco a Jake pero le seguía bien el hilo

-Entonces cuando todas las fases se completaron y estaba todo listo y dispuesto, se comenzaron a desarrollar los verdaderos objetivos de la DEFT, por eso, si te diste cuenta, los aparatos que usan los Sighters son tan rústicos, si pudieramos fusionar sus mentes los equipos de asalto y ataque especializados serían imparables - confesó Aracelis-

-Cierto, ¿podrias explicarme que pasó en aquella pelea?, luego de ese estallido de luz, ¿ganaron? y ¿por que todos estaban ahi mirando como si fuese un espectáculo?, no me parece divertido que 3 personas arriesguen sus vida asi- comentó un poco gruñon Jake.

-¿Y como supiste que eran 3 personas Jake?, aun que los visores se dividieron en 3 perfectamente podia haber sido un equipo con un par de ojos extra, por llamarlos asi- consultó sorprendida Aracelis

-Pueeesss...- Jake no había querido mencionarlo, pensó que solo eran ocurrencias suyas o que se sentía mal por tanto correr dentro de la DEFT, pero no haría mal en decirlo- ... verás, mientras ellos peleaban, pude... sentir y oir, ver y palpar, sus emociones, y pude distinguir tres voces, incluida la de Agente McDowell, debes creer que estoy loco, jeje- Jake se sonrojó por decir tantas cosas absurdas... para él

-Luego hablaremos de tus poderes Jake- Aracelis lo dijo tan seria y abstraidamente que Jake no pudo hacer mas que encojerse de hombros.

-Te explicare lo del combate. Una de las formas que tiene la DEFT de innovar sus tecnologías y sus estrategias es bajo la supervisión de el mayor numero de personas posibles, aqui ninguna idea sobra, por eso en ese cuarto siempre verás mucho ajetreo- Aracelis seguié explicando con su tono de profesora ilustre - es más, a veces no verás salir a personas de ese lugar, tienen practicamente un micro mundo fabricado a su alrededor para no salir. Entonces cuando sucede algun combate de forma innesperada, todo el personal se pone en alerta y analiza el combate... pero esta vez no fue un combate al azar... fue un ataque planeado - el semblante de Aracelis se ensombreció - y aquella explosión que viste fue un movimiento desesperado por parte de los Touchers, era un arma experimental- Aracelis terminó en un tono de incredulidad total.

-Explicame Aracelis, ¿que son los Touchers?- Jake seguía muy atento, su mente no estaba cansada pese a tantos datos.

-Muy bien. Ellos son los únicos capaces hasta el momento de causarle un daño real a las sombras. Esto quiere decir que su sentido del tacto esta tan magnificado y entrenado que pueden entrar a la dimensión de las sombras y atacarlas, incluso destruirlas por completo. Claro que acambio pierden gran cantidad de energia vital, es por eso que diseñamos armas que sean muy efectivas contra esos monstruos, para que tengan que gastar la menos cantidad de vitalidad- la explicación continuaba llanamente sin grandes sobresaltos-

-¿A que te refieres con daño real?, ¿es que acaso una persona normal puede dañarlas?- la curiosidad de Jake iba en aumento-

-Pues un humano cualquiera puede usar nuestro armamento y bombas ultravioleta, que descubrimos causaban gran daño a estas criaturas, pero estas se regenerarán y volverán al ataque, incluso a veces solo lo aturdirán. Un toucher, en cambio infunde su energía vital en las armas y puede penetrar en una sombría dimensión, atacando a esas cosas desde la raíz. El único problema es que los Touchers no puede ver que es lo que están atacando.- Aracelis estaba muy metida en su papel de profesora.

-¿Que?, pero... si yo vi como ellos se avalanzaban sobre esas cosas, ¿me dices que estaban atacando a ciegas?- Jale estaba muy impresionado.

-Pues como has visto pocas peleas no te diste cuenta de los detalles mas importantes, yo soy toda una experta, practicamente vi crecer a la DEFT- al parecer se le estaban subiendo un poco los humos a la cabeza a Aracelis - estaban atacando muy mal y perdieron mucha energia, sus ataques eran inneficientes y también estos enemigos eran mucho mas poderosos que los anteriores, si no fuera por que Velkar se arriesgó... fue una accion totalmente imprudente.. pero les salvó la vida a todos-

-¿Velkar?... ¿eso es un nombre?- preguntó Jake

-Pues si, Velkar Millovich, es otro de nuestros mejores agentes, es un Toucher especializado, casi tan bueno como tu padre- Aracelis parecía saberlo todo

-Entonces... me decías que no los Tounchers no pueden ver lo que atacan, ¿no?- Jake ya sentía que estaba haciendo muhcas preguntas

-Pues no, físicamente no ven a las sombras, es por eso que tienen que ser ayudados por los Sighters, ellos se encargan de focalizar toda su energía principalemente en los ojos y en menor grado en el cerebro, pueden ver a estas sombras y analizar sus movimientos, es por eso que tambien deben tener mentes agudas, veloces como el rayo y unos reflejos mas grandes aún y usar estas cosas para transmitirle todo a los Touchers, suena muy dificil, ¿no?- Aracelis preguntó con una sonrisita para luego responderse a si misma-

Pues lo es, es muy dificil, deben practicar mucho entre Toucher y Sighter para prácticamente ser una misma persona, hasta que encontremos algo mejor es todo lo que tenemos... - Aracelis parecía decepcionada de la tecnología.

-¿Hay mas cosas que deba saber?- Jake tenía muchas cosas que preocesar

-De primera mano con lo que te dije basta y sobra- respondió Aracelis feliz de haber complido con la introducción.

-¿O sea que hay más?- Jake pensaba que todo terminaría con esto, pensar que tendria que soportar otra charla asi no le daba muchos animos.

-Asi es, para eso mejor te dejaremos con el Director de la Division Sagitario, el Sr. Mattew Graves, el primer Sighter que se unió a la DEFT- sentenció Aracelis

La puerta del cuarto se abrió con un leve chirrido y apareció en el cuarto aquell señor muy paranóico que habían visto en la enfermería. Tenía el cabello revuelto y negro, grandes ojeras y una actitud muy nerviosa. Pese a ya haberlo visto antes, no dejó de sorprenderle el aspecto de aquel tambaleante personaje.

continuara...

martes 22 de julio de 2008

[Capítulo Nueve] -Primeras batallas- -Primeras Revelaciones-

Jake lucía ansioso, queria saberlo todo, que es lo que había sucedido con su hermano, quien era Rorak, quienes eran o hacían los Touchers, que era la DEFT pero sobretodo quería saber por que él era tan importante para ellos, para esta "guerra", para el mundo.

Jake iba tras Aracelis ambos se alejaban del área de enfermería y solo Dios sabría donde Jake iría esta vez.

Aracelis llevaba un paso presuroso, casi corría y no le dirigía en absoluto la palabra a Jake.

-Supongo que luego no podrá dejar de mover la lengua- pensó para si mismo Jake

Avanzaron un par de pasillos, subieron unas escaleras, luego otros pasillos más y mas escaleras, luego solo escaleras y escaleras. Todo parecía indicar que Aracelis llevaba a Jake al ultimo piso del edificio y que los ascensores no funcionaban en estado de emergencia. Las alarmas seguían y seguían sonando, y las luces rojas le daban a todo el lugar un aspecto extraño, como sacado de una pelicula de terror.

En algunos minutos llegaron a un lugar totalmente identíco a la sale de emergencias, parecía que todo el edificio era un enorme laberinto tedioso y repetitivo. Jake se dio cuenta a su paso que todo el lugar se parecía a todo el lugar, todo era condenadamente simétrico. Solo quien perteneciera a la DEFT sabría moverse en ese laberinto. La única diferencia era el cartel del lugar que decía en un monótono blanco y plomo "Cuarteles Generales".

Al entrar Jake junto a Aracelis sus ojos no podían creerlo, se abriá ante él una gran sala con cientos de personas en ellas. Habían numerosos puestos con un computador y una pantalla para cada persona. Todo parecía de ultima generacion y totalmente futurista. Tambien en ciertos lugares había como unos cascos de realidad virtual o algo parecido.

Era el lugar mas caotico que Jake había visto jamás en su vida. Gente histérica corriendo de aquí para allá con montañas de papeles, científicos con sus batas blancas discutiendo a viva voz, y en cada puesto una persona tecleando frenéticamente en una computadora. El escenario solo mostraba un total caos.

Aracelis le sonrió a Jake y le tomó del brazo arrastrandolo a un lugar mas tranquilo. De súbito una pantalla gigante apareció en las ventanas que daban al exterior. Era la cara de un hombre en trage de general, se le podía distingir por sus numerosas medallas e insiginias. Era calvo, con una cara de pocos amigos pero unos ojos que denotaban gran bondad, su voz era grave y muy estricta.

-¡Atención!, ¡AI!, ¡Completo silencio!- Ordenó con un inmenso alarido el general

Al instante todos se quedaron donde habían podido quedarse, la gente histeríca se sumió en un absorto mirar de paredes y dejó de gritar, los cientificos se cayaron tambien pero en su lugar sacaron unas libretas y lapices. Todo el lugar se lleno de silencio, un silencio tensionante y aterrador. Los únicos que se movieron fueron unos hombres y mujeres en trajes azules. Se sentaron en los puestos que tenían los cascos de realidad virtual y posaron sus manos sobre lo que parecía un teclado. Cerraron los ojos y ahi se quedaron.

Jake comenzó a sentir que algo se acercaba, empezó a temblar, pero no de miedo. Aracelis le apretó fuerte el brazo y le dirigió una mirada que significaba dos cosas, que ella se encargaría de todo y que guardara silencio. Jake sintió algo extraño, murmullos en su cabeza, y una rara sensación de ser observado. Pesé a todo esto se mantuvo en calma y espero.

En la pantalla gigante se desvaneció el hombre calvo y en su lugar apreció un paisaje oscuro y lleno de arboles. Todo el lugar parecía una enorme pantalla panorámica. Jake no tardó en darse cuenta que era un área cercana a la DEFT, pues vio la camioneta en llamas donde unos minutos atras el mismo iba. Tambien vio los cadáveres de los agentes que iban en la camioneta junto a él.

Depronto la pantalla se dividió en tres partes, en cada una parecía haber una persona distinta mirando hacia los bosques. Jake supuso que eran agentes de la DEFT, pero se preguntaba ¿que calse de demente iría a enfrentarse a las extrañas criaturas que acribillaron todo un escuadrón de agentes?.

Luego todas las miradas se unificaron mostrando a cavalidad el paisaje en tresientos sesenta grados. Jake se extrañó de esto, la presición de esas personas debía ser unica para mostrar exactamente la cantidad de bosque que debía mostrar.

La visión cambió y fue remplazada por algo parecido a un sensor térmico, solo que sin esos colores raros, todo se veía en blanco y negro. Un fuerte color negro comenzó a oscurecer un lado de la pantallas. Pareciá que algo que destilaba maldad se acercaba por un extremo. Jake no paraba de sentir escalofrios y una sensasión de ser observado, pero tambien sentía calidez y valentía. No tenía idea del porque o el para que, pero no dejaba de tomar atención a cada detalle. Aracelis miraba a Jake con preocupación y calma.

-Primera presencia confirmada, doscientos cincuenta metros y acercandose, denominado numero uno- el denso silencio fue quebrado por la voz de una mujer en traje azul que tenía puesto el traje extraño.

-No parecen querer mostrarse todos los atacantes, precaución grado 5- un hombre al otro lado de la habitación hablo al aire dando esas instrucciones.

-Procedan, Ataque Alfa, los tres- el hombre del centro parecía ser el que dirigía todo.

Los dos hombres y la mujer estaban con los ojos cerrados, en las tres divisiones de la pantalla las miradas se centraron en la sombra que se acercaba, Jake no dejaba de temblar, Aracelis desvió la mirada a la pantalla, lo proximo que se escuchó fue de lo más incomprensible.

Las tres personas de azul comenzaron a dar ordenes al aire al mismo tiempo y a muy viva voz. No se entendía nada de lo que decían, salvo una que otra palabra aisalada. Acercate... golpea...tres metros...cuatro grados...derecha...flexa el brazo...salta...menos tres...cinco grados...tres pies...accesa. Palabras mas o menos así surgian a chorro de las gargantas de los tres azulinos individuos.

Al mismo tiempo de iniciarse esta palabrería la pantalla se llenava de movimientos violentos y giros bruscos.

A unos kilómetros
una escena muy extraña estaba llevandose a cabo. Tres individuos de una complexión bastante gruesa y vestidos de rojo estaban golpeando muy rapidamente el aire. La escena era absurda, un tipo golpeaba y otro se agachaba el otro salía volando unos metros atras y luego volvian a la carga. Para cualquiera que no fuera un agente de la DEFT esta escena sería incomprensible. Los trajes que llebavan los hombres eran muy futuristas, un casco en la cabeza y una serie de implementos en sus brazos los componían.

A uno de ellos le salieron unas cuchillas de su traje, estaban en sus antebrazos, los filos brillaban violáceamente de forma muy tenue. Otro sacaba un par de pistoilas y el último una gran espada de su espalda también brillaba tenuemente.

En el cuartel continuaba la incomprensible palabrería. Desplegar....retiro...armas...ataque....sinconizar. Nada de esto tenía sentido para Jake, no mucho de lo ultimo que le había sucedido en el día lo tenía. Aracelis tiró del brazo de Jake y lo llevó afuera.

-Atento Jake, los azules gritones son los Sighters y los señores que pelean en las pantallas son los Touchers, ellos visten de rojo- Aracelis le explicaba muy rápido-Debe existir una sincronización del ciento porciento entre Sighter y Toucher para que sean aptos en combate, esos agentes poseen una sincronización del doscientos porciento. Los Touchers no pueden ver a sus enemigos pero los Sighters si, y los Sighters no pueden tocar a los enemigos pero los Touchers si, ¿me sigues?- terminó preguntandole Aracelis

Jake totalmente pasmado asintió calladamente, temblaba ligeramente de pies a cabeza.

-Bien, sigue asi de calladito, debo admitir que la pelea está interesante, jeje- terminó con una pequeña risita

-Por Dios...-Jake no pensaba que una pelea entre un humano y una sombra maligna fuera motivo de risas o de emociones frívolas, había vidas en juego.

Aracelis y Jake volvieron al cuarto. Ambos se impactaron al ver dos nuevos atacantes en las pantallas. Individual...apoyo secundario...numero tres...treinta y cinco grados...cuarenta...energia baja. La palabras de los Sigther no paraban nunca. Parecía que los Touchers tenían problemas contra las sombras.

Continuó el combate, se avalanzaron uno contra uno. El de las cuchillas con el de las cuchillas, el de las pistolas contra el de las pistolas y el último de la espada, contra el de la espada. Peleaban bravamente y tenían actitud firme.

Depronto una luz increíblemente cego a todos en la habitación, y la visión en blanco y negro cambió a una vista violeta, tres seres se retrorcián en el suelo e intentaban pararse, lucían desconcertados y adoloridos. Jake con los ojos entrecerrados vio la escena y pudo suponer que no eran los Touchers quienes tenían problemas. Pero algo extraño pasó, una de las pantallas dejo de mostrar imagenes y solo habían dos. Lo siguiente pasó muy rápido, una ráfaga de balas violetas perforaron a una sombra mientras las otras dos eran desmenuzadas por el Touchers de las cuchillas. Todo había terminado.

Los Sighters concluyeron su ardua tarea y se quitaron los cascos.

-Bajas... cero, inmediata retirada Touchers- se le alcanzó a oir al comandante de los Sighters mientras se sacaba los aparatos de su cuerpo. Era un tipo muy serio de cabellos castaños, y bastante bien parecido.

Todos las demas personas fueron como activadas con un botón y voliveron a sus frenéticas tareas, con algo mas de calma.

-Aquel tipo guapo es el mejor Sighter que hemos tenido desde la ida de tu mamá, se llama Coronel Zeine McDowell, pero yo solo lo llamo Mc Z, jeje- Aracelis hablaba ligeramente sonrojada al respecto de él y lucía totalemte fuera de sí en su exitación, como una quinciañera.

Jake se secaba el sudor y ya no temblaba, pero no le importaban mucho las fantasías de Aracelis. Aun quería mas respuestas.

-Esta bien Aracelis, y que más debería saber- le pidió Jake a Aracelis

-Ok, ok- a Aracelis se le bajaron los espirítus al saber que debía alejarse de su amado Zein.
-Entre aquí, Sr. Jake- Aracelis le mostró pomposamente un cuarto dentro del cuartel, al entrar Jake vio que era una especie de sala de reuniones cualquiera.

-Muy bien, ahora si parece que avanzaremos- Jake estaba feliz de que por fin recibiría las explicaciones necesarias

Detras entró Aracelis y cerró la puerta.

Unos segundos después la puerta se volvió a abrir, pero muy estrepitosamente y apareció Galatea.

-Hey, hey, hey, yo tampoco me quiero perder esto, jejeje- la ancianita lucía muy jovial, talvez demasiado.

continuará...

BBCMundo.com | Portada

-Datasheet-


Alquimistas del Diseño - Cuestionar, transmutar y diseñar

Cyanide & Happiness

Cyanide and Happiness, a daily webcomic
Cyanide & Happiness @ Explosm.net

MEGAUPLOAD!